La fiebre de los centros de datos de IA ha triplicado el precio del almacenamiento externo en las tiendas Apple
por Edgar OteroQue la explosión de los centros de datos para inteligencia artificial está tensionando la cadena de suministro de componentes no es una novedad. Pero lo que documenta ahora Mark Gurman en Bloomberg, que también ha hablado sobre la nueva versión de los AirPods Max, es un salto de precio que resulta difícil de ignorar. Actualmente, un SSD externo SanDisk de 4 terabytes que hasta hace poco costaba unos 500 dólares se vende ahora en tiendas Apple por 1.200 dólares. La versión de 1 terabyte ha pasado de 120 a 360 dólares. Un incremento del 140% y del 200%, respectivamente.
Las subidas no se limitan a SanDisk. Según Gurman, otras marcas vendidas en Apple han seguido una trayectoria similar. La compañía no fija directamente estos precios, que dependen de los propios fabricantes, pero el impacto es real para quien acuda a una Apple Store a comprar almacenamiento externo.
Sin stock y sin perspectiva de mejora a corto plazo
El problema, que está afectando a toda la industria del almacenamiento, tiene una dimensión adicional más allá del precio. La cuestión es que, en muchos casos, simplemente no hay disponibilidad. En la web de Apple, los discos externos están prácticamente agotados. De hecho, en España, la única unidad del catálogo está completamente agotada. Quien encuentre producto disponible lo hará principalmente en tiendas físicas, donde todavía quedan unidades, pero a los nuevos precios. Una revisión de Amazon y Best Buy muestra un panorama similar. Subidas generalizadas y escasez en varios modelos. Y según Gurman, la situación probablemente empeore a lo largo del año.

El origen del problema está en la demanda de chips de memoria y almacenamiento para alimentar las infraestructuras de IA. Los grandes modelos de lenguaje y los centros de datos que los sustentan requieren cantidades masivas de almacenamiento de alta velocidad, que compite directamente con la producción destinada a productos de consumo. Cuando la oferta no crece al mismo ritmo, los precios suben para todos.
No es la primera vez que esta dinámica afecta a los propios productos de Apple. Este mismo mes, la compañía tuvo que subir el precio del nuevo MacBook Air y el MacBook Pro precisamente por las mismas restricciones en la cadena de suministro de memoria. En el caso del almacenamiento externo, el impacto llega de forma más directa y menos gestionada.
Para fotógrafos, editores de vídeo, diseñadores y cualquier usuario que dependa del almacenamiento externo de forma habitual, las implicaciones son concretas. Quienes necesiten ampliar su capacidad en los próximos meses se enfrentan a un mercado donde pagar el doble o el triple de lo habitual puede ser la única opción disponible, y donde esperar a que los precios bajen no tiene una fecha clara a la vista.
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